jueves, 12 de noviembre de 2009

Formación doctrinal de la iglesia local - por Evis Carballosa (España)

I. INTRODUCCIÓN

Enseñar significa impartir conocimiento, capacitar o proporcionar instrucción. Para poder enseñar es necesario que haya:
• un enseñador o maestro,
• alguien a quien enseñar o alumno/discípulo y.
• algo que enseñar, material o contenido de la enseñanza.
La iglesia cristiana se ha caracterizado, entre otras cosas, por su magisterio. El ministerio de la enseñanza es central en la iglesia local y nada es más importante en la iglesia local que la doctrina. La doctrina une o separa a los creyentes.
"Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles ... " Hch. 2:42

II. DEFINICIONES

1- Doctrina (gr. didaché): Aquello que se enseña (véase, Mr. 1:27; Jn. 7:16; Hch 7:19; Ro. 6:17; 16:17; 2 In. 10; Al'. 2:24; también, Hch. 2:42; 2 Tim4:2)
2- Otro vocablo griego usado en el NT es didaskalía que también se traduce "enseñanza" o "instrucción" (véase, Rom. 12:7; 15:4; Ef. 4:14; 1 Tim. 4:6, 13, 15; 5:17; 6: 1,3; 2 Tim. 3: 10, 16; Tit. 2:7, 10.
3- La expresión "sana doctrina" (hvgiainoúsei didaskalíai) (véase, 1 Tim. 1:10; 2 Tim 4:3: Tit. 1:9; 2:1) Quiere decir "doctrina saludable" o "doctrina que goza de buena salud." En cada contexto. la expresión se relaciona con enseñanza que está en conformidad con la verdad enseñada en la Sagrada Escritura. Tanto didaché como didaskalías enfatizan el contenido de lo que se enseña.
El vocablo "doctrina" no aparece en el Antiguo Testamento (AT). Los términos "ley," "preceptos," "estatutos" y otros Similares pueden considerarse como sinónimos de "doctrina" (véase, Josué 1:8, Salmos 1; 19:7-14, También Ex. 4: 15; Deut. 31:9-13). En el AT, la enseñanza de la doctrina tenía que ver con el conocimiento y la ejecución de la voluntad divina.
En el Nuevo Testamento (NT), la doctrina llamada sana tenía que conformarse con el Evangelio de Jesucristo, es decir, la vida, obra, muerte, resurrección y glorificación del Señor.

III. IGLESIA LOCAL

Es el conjunto de creyentes en Cristo, bautizados que se reúne sistemáticamente para adorar a Dios, para ser edificados mediante el ejercicio de los dones y que se someten a la disciplina de sus sobreveedores . Una función primordial de la iglesia es la evangelización de los perdidos y la instrucción de sus miembros mediante el estudio de la Palabra de Dios.
Resumiendo, la iglesia local tiene la responsabilidad de enseñar a todos sus miembros la sana doctrina, es decir, todas las verdades relacionadas con la fe cristiana tal como la enseñaron los apóstoles y tal como se encuentra revelada en el NT.

IV. LAS DOCTRINAS FUNDAMENTALES DE LA FE CRISTIANA

1. La doctrina de Dios.
La fe en un solo Dios vivo y verdadero es el primer gran fundamento de la fe cristiana (véase, Gen. 1: 1; Deut. 6:4; 1 Tim. 2:5-6).
1.1. La Biblia enseña que hay un solo Dios. (Deut. 6:4; Stgo. 2:19).
1.2. La Biblia enseña que hay tres personas divinas (Trinidad).
1.2.1. El Padre es Dios - Jn. 1: 18; 6:27; 1 Pedo 1:2
1.2.2. El Hijo es Dios - Jn. 20:28; Mí. 9:4; Jn. 1:1-3
1.2.3. El Espíritu Santo es Dios - Hch. 5:3-4; 1 Co. 2:10
2. La Biblia enseña la deidad de Cristo (Fil. 2:5-11; Col. 1:15-18; Heb. 1:1-14).
3. La Biblia enseña la personalidad y la deidad del Espíritu Santo (Jn. 14: 15-17,26; 15:26; 16:7-15; Hch. 13:1-13; 15:28; 1 Co. 2:6-16).
4. La Biblia enseña que la salvación es la obra de la gracia de Dios mediante la muerte y la resurrección de Cristo que se obtiene sólo mediante la fe en la persona del Salvador. (Jn. 3:16-18; 5:24; 6:47; Hch 4:12; Rom. U6; 3:21-26; 10:9-10).
5. La Biblia enseña la autoridad y la inerrancia de las Sagradas Escrituras. (Salmos 119:89; 19:7-11; Lc. 24:25-27,44-49; Jn. 10:31-36; Rom. 3:1-2; 2 Tim. 3:15-17; 2 Pe. 1:21; Apo. 22:18-19).
6. La Biblia enseña que Dios es el creador absoluto de todas las cosas, incluyendo al hombre.
6.1. El mundo no es producto de la casualidad.
6.2. El mundo no es producto de la evolución.
6.3. La Biblia enseña claramente que el origen del hombre yace en el acto soberano, especial y creador de Dios (véase, Gen. 1:27; 2:7; Coll: 16; Ap. 4: 11; 10:6).
7. La Biblia enseña la doctrina del pecado tanto en el ámbito angelical como en el humano.
7.1. El pecado entró en el ámbito angelical por la rebelión de Lucifer. (Isa. 14: 12-17; Ez. 28:11-19; 2 Pe. 2:4; Judas 6).
7.2. El pecado entró en el ámbito humano por la desobediencia de Adán. (Gén. 3:1-6; Rom. 5:12,19; 2 Co. 11:3; 1 Tim. 2:14; Jn. 8:44; Ef. 2:2)

Cuestiones a considerar
• La universalidad del pecado
• La depravación total del hombre
• ¿Es Dios el autor del pecado?

8. La Biblia enseña la doctrina de la Iglesia
8.1. La iglesia no es una continuación de la nación de Israel (1 Co. 10:32)
8.2. La iglesia está fundada sobre la muerte, resurrección y glorificación de Cristo (véase, M1. 16:18; 1 Co. 3:11; 1 Pe. 2:4-8).
8.3. La iglesia es constituida por el bautismo del Espíritu Santo (véase, Hch 2; 1 Co. 12:13; Jn. 7:37-39; Hch. 1:5; 11:16).
8.4. La iglesia era "un misterio" en el AT pero fue revelada a los apóstoles en el NT (Ef. 3:5-7; Col. 1:26-27).
8.5. La iglesia está basada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas (Ef. 2:20-22).
8.6. La Biblia enseña que la iglesia debe ser gobernada por ancianos dotados por el Espíritu Santo para el ejercicio de sus funciones (véase, Hch. 13:1-3, 21-23, 20: 17,28; Fil. 1: 1-2; 1 Tim. 3: 1-7); Tit. 1:5-9).
8.7. La Biblia enseña que la iglesia debe observar las ordenanzas hasta que el Señor venga.
8.7.1. El bautismo (Mí. 28:19-20).
8.7.2. La mesa del Señor (1 Co. 11:23-34).
8.8. La Biblia enseña que la iglesia será arrebatada y trasladada a la presencia del Señor antes de la gran tribulación (véase, Jn. 14:1-3; 1 Tes. 5:9; 1 Tes. 4:13-18; Apo. 3:10).
9. La Biblia enseña la existencia de seres creados por Dios llamados ángeles (véase, Job 38: 1-7; Le. 2:13; 1 Pe. 1: 12; Heb. 1: 14; Judas 6).
10. La Biblia enseña la existencia de Satanás y de los demonios (véase, Ez. 28:14; 2 Co. 11:3; Ap. 12:17; 2 Tim. 2:26).
11. La Biblia enseña que habrá una condenación eterna para todos los inicuos (véase, Mí. 5:41; 2 Tes. 1:3-12; Apo. 20:10-15).
12. La Biblia enseña que Dios consumirá su plan eterno y creará nuevos cielos y una nueva tierra (véase Rom. 8:20-25; Mí. 24:1-51; Apo. 20-22).
12.1. Dios destruirá a todos sus enemigos.
12.2. Habrá una resurrección gloriosa para los redimidos (primera resurrección).
12.3. Habrá un reinado glorioso del Mesías en la tierra.
12.4. Habrá una resurrección y un juicio final para los inicuos.
12.5. Habrá una creación de nuevos cielos y una nueva tierra donde morará la justicia.
12.6. El mal será derrotado para siempre.

V. LA EJECUCIÓN DE LA ENSEÑANZA EN LA IGLESIA LOCAL

1. La enseñanza debe ser bíblica. Aunque se use material de apoyo, el contenido debe basarse siempre en la autoridad de la Biblia.
2. La enseñanza debe ser sistemática. Es decir, debe seguir un orden.
3. La enseñanza debe ser deliberada. Es decir, debe seguir un plan, una meta, un objetivo concreto.
Debe haber un diseño bien trazado de enseñanza en la iglesia local
4. La enseñanza debe realizarse por personas a quienes el Señor ha dado el don de maestros.

Nota: Las personas con el don de maestro deben esforzarse para perfeccionar el don que han recibido mediante el estudio y la práctica de la enseñanza.

VI. CONCLUSIÓN

La iglesia local debe enfatizar y promover la enseñanza de la doctrina entre sus miembros con el fin de formar; y preparar a los creyentes para una mejor comprensión y ejecución de la voluntad de Dios. La enseñanza de la doctrina debe efectuarse a todos los niveles de edades y de profesión.

Hay un buen número de obras en castellano que pueden ayudar a la buena enseñanza doctrinal en la iglesia local. Recomendamos los siguientes:

Lewis S. Chaffer - Grandes Temas Bíblicos, Editorial Vida
Lewis S. Chaffer - Teología Sistemática, Publicaciones Españolas.
Charles C. Ryrie - Teología Básica, Editorial UNILIT.
Charles C. Ryrie - Síntesis de Doctrina Bíblica, Editorial Portavoz.
R.C Sproul - Las Grandes Doctrinas de la Biblia, Editorial FLET/LOGOI
Emery H. Bancroft - Teología Elemental,
Louis Berkhof - Teología Sistemática, Casa Bautista de Publicaciones.
Louis Berkhof - Introducción a la Teología Sistemática,
Samuel Pérez Millos - Síntesis de la Fe, Editorial CLIE.
Harold F. Willmington - Auxiliar Bíblico Portavoz, Editorial Portavoz.


ANEXO – Cuestiones Prácticas
Por José O. Telmo

La implementación de un programa de formación doctrinal demanda decisiones de los máximos responsables de la iglesia local. Decisión que ha de ser tomada de manera meditada y en oración, prestando atención a la situación espiritual de cada uno de los creyentes que la forman, ya que debe alcanzar a todos ellos.

Asimismo resulta importante un previo repaso por parte de los responsables de la iglesia, de las grandes verdades doctrinales y definir el material a emplear para que nadie quede privado de él.

La forma que adquiera la enseñanza puede ser tanto en reuniones generales de la iglesia como en pequeños grupos de estudio. Eso queda al mejor criterio de los responsables pero observando que todos deben estar incluidos. Es sumamente recomendable que de alguna manera se pueda verificar la asimilación de la enseñanza impartida e ir siguiendo el progreso de la misma. Esto puede hacerse atendiendo a ciertos indicadores del proceso de formación:

a) la capacidad de los creyentes en entender y retener lo que se enseña;

b) la manera en expresan con sus palabras la enseñanza recibida;

c) el grado en que lo aplican a sus vidas;

d) la habilidad en distinguirla de otras enseñanzas.

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