miércoles, 25 de noviembre de 2009

Decálogo técnico del llamado por Samuel O. Libert

Años atrás me atreví a redactar y publicar un sencillo «decálogo técnico» con recomendaciones prácticas sobre el llamado a hacer decisiones públicas. Permítanme reproducirlo, con pequeñas modificaciones:

1. SEA BREVE, pero no «corte» la invitación si ve que la gente sigue llegando a la plataforma o está en camino.

2. SEA CLARO, explicando qué clase de invitación hace, por qué, para qué y de qué manera visible hay que indicar la decisión (levantando la mano, poniéndose de pie, pasando al frente, etcétera).

3. SEA CONCRETO, haciendo notar que la invitación se dirige a los visitantes, y no a los miembros de la iglesia, informándoles que pueden tomar una decisión aunque sea la primera vez que asistan, que no importa su religión, ni su cultura, ni su condición social, y que se trata de responder «si» o «no» a Jesucristo.

4. SEA SINCERO. No haga una invitación fácil, enfatizando las ofertas y ocultando las demandas del evangelio. No es asunto de preguntar si están de acuerdo con lo que usted ha dicho o con la doctrina, sino si quieren aceptar a Cristo como Señor y Salvador, y comprometerse a seguirlo y obedecerlo.

5. SEA HONESTO. No manipule a la gente, no utilice durante la invitación recursos melodramáticos, ilustraciones «lacrimógenas» o terroríficas, ni historias trágicas. No prometa cosas que usted mismo no sabe si se van a producir. Recuerde que no es bueno crear artificialmente una serie de emociones que pueden enmascarar los genuinos sentimientos engendrados por el Espíritu Santo.

6. SEA PRACTICO, informando con exactitud cuál es el propósito de los consejeros, si los hay, y cómo identificarlos. Diga qué deben hacer las personas que pasan al frente, a fin de evitar confusiones. Al mismo tiempo, sugiera que quienes hayan tomado una decisión sean esperados durante unos momentos por sus familiares o acompañantes, porque los consejeros no se extenderán demasiado tiempo.

7. SEA OPORTUNO y aproveche sanamente la ocasión para dirigirse desde el púlpito a todos los que hayan hecho decisiones, recomendándoles que desde ese mismo día empiecen a testificar e invitar a sus familiares, amigos, vecinos y demás relaciones, procurando guiarlos a un encuentro personal con Cristo y llevarlos a las reuniones de evangelización.

8. SEA FIEL a la sana doctrina y recuerde en su interior que los verdaderos frutos son obra del Espíritu Santo. Haya o no haya resultados visibles, dé la gloria a Dios.

9. SEA PRUDENTE. No permita que el trabajo de los consejeros o cualquier otra tarea que se haga para atender a los nuevos creyentes e interesados sea improvisado o cumpla con negligencia. Planifique y controle cada detalle, juntamente con los demás responsables.

10. SEA CUIDADOSO, porque muchas veces habrá «lobos vestidos de ovejas» pertenecientes a sectas falsas, los que se mezclarán con lo consejeros y pasarán al frente como si fueran recién convertidos, a fin de «asesorar» a los que han tomado decisiones o identificarlos. Luego al salir de la reunión, los acompañarán con el propósito de obsequiarles su propia literatura e invitarlos a cursillos inculcándoles sus doctrinas heréticas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada